
Un tratamiento de guion es un documento en prosa que cuenta la historia de una película de principio a fin, en presente, antes de escribir el guion (o en lugar de él). Se lee como un relato casi sin diálogos, suele ocupar unas cuantas páginas y le muestra a quien lo lee los personajes, las secuencias principales, el tono y el final.
El tratamiento sirve para presentar un proyecto a una productora, para optar a un encargo de escritura, para pedir una ayuda al desarrollo y, en privado, para comprobar si la historia funciona antes de lanzarse a escribir cien páginas de guion. Es habitual que te lo pidan cuando a un productor le gusta tu logline y quiere saber si la historia entera se sostiene.
Qué es un tratamiento cinematográfico
En el proceso de escritura de una película, el tratamiento es el paso intermedio entre la idea y el guion literario: más largo y más vivo que una sinopsis, más corto y menos detallado que el guion. Cuenta la historia completa en prosa, ordenada por actos o por secuencias, y transmite cómo se sentirá el espectador al verla.
La palabra no significa lo mismo para todo el mundo. Una productora puede llamar tratamiento a un documento de dos páginas y otra esperar treinta, escena a escena y con alguna réplica de diálogo. En España se habla también de «tratamiento secuenciado» cuando la historia se cuenta secuencia por secuencia, numeradas. En documental, el tratamiento no narra una trama: describe el tema, el acceso a los personajes, el enfoque y el estilo visual. Cuando te pidan un tratamiento, pregunta qué extensión y qué uso tienen en mente.
Tratamiento, sinopsis, argumento y escaleta
Todos estos documentos describen la historia antes del guion, pero cada uno se escribe para un lector y un trabajo distintos. En las escuelas de cine en español se suelen enseñar en este orden: idea, sinopsis, argumento, escaleta, tratamiento y guion.
- Sinopsis: de media página a una página (a veces hasta tres) que resume la trama, final incluido. Te lo contamos en cómo escribir una sinopsis.
- Argumento: la historia completa contada en prosa, en unas pocas páginas, sin dividirla en escenas. Muchos guionistas lo usan como borrador del tratamiento, y a veces los dos nombres se usan como sinónimos.
- Escaleta: la lista de trabajo de las escenas, una o dos líneas por escena, escrita para el guionista y no para un lector de fuera. Mira la guía de la escaleta.
- Tratamiento: varias páginas de prosa narrativa, con las escenas clave, el tono y los personajes, escritas para que alguien ajeno al proyecto las lea y las disfrute.
- Guion literario: el guion completo, escena a escena y con diálogos, en formato de guion.
Cuántas páginas tiene un tratamiento
El tratamiento de un largometraje suele ocupar entre 2 y 15 páginas, y muchos tratamientos de trabajo se quedan entre unas pocas y diez. Los cortos sirven para vender un concepto; los largos, de 30 páginas o más, se escriben cuando la productora quiere la historia entera resuelta antes de encargar el guion.
Las convocatorias públicas suelen fijar la extensión. En España, las ayudas a la escritura de guion del ICAA han pedido en distintas ediciones una sinopsis de una a tres páginas y un tratamiento secuenciado de 15 a 30; los institutos de cine de Latinoamérica y el Programa Ibermedia también piden sinopsis y tratamiento en sus convocatorias de desarrollo. Las bases cambian cada año, así que lee siempre las de la convocatoria vigente.
Fuera de eso, no hay una regla fija: la extensión correcta es la más corta que cuente la historia completa sin perder el tono. Para un cortometraje, una o dos páginas suelen bastar.
Qué lleva un tratamiento
Plantilla de tratamiento (texto, en inglés)Pégala en Google Docs, Word o el esquema de Scenaloom

- Título y logline: el título provisional y la historia resumida en una frase, arriba del todo. Mira cómo escribir una logline.
- Personajes principales: un párrafo breve para cada uno de los dos a cuatro personajes protagonistas, con quién es, qué quiere y qué le falla.
- Lugar y tono: dónde y cuándo ocurre la historia y qué sensación deja, en una o dos frases y no en una disertación.
- La historia, acto por acto: el grueso del documento, contado en prosa y en presente, con espacio para que respiren las escenas clave.
- El final, siempre. Un tratamiento que se guarda el final no se puede evaluar.
Algunos tratamientos añaden una nota breve sobre el tema o sobre por qué eres la persona indicada para escribir esa película, sobre todo cuando se presentan a una ayuda. Si quien te lo pide te da un formato, síguelo.
Cómo hacer un tratamiento
Para hacer un tratamiento, parte de una logline y de una estructura de beats que funcionen, y cuenta la historia en prosa, en presente y en tercera persona: dedica más espacio a las escenas que cambian la historia y describe lo que el público ve y oye.
- Cierra primero la estructura. Ten claros el detonante, los cambios de acto, el punto medio y el clímax; una hoja de beats es un buen punto de partida.
- Escribe en presente: «Aurora suelta las amarras», no «Aurora soltó las amarras». Es la misma convención que en el guion.
- Escribe en imágenes. Describe lo que podría ver una cámara y oír un micrófono, no lo que los personajes piensan para sí.
- Dramatiza las escenas clave. Dale a cada punto de giro su propio párrafo y resume en una frase lo que las une.
- Usa poco diálogo. Una o dos frases pueden mostrar la voz de un personaje, pero el tratamiento no es el guion.
- Que la prosa tenga el tono de la película. El tratamiento de una película de terror debe inquietar al leerlo; el de una comedia, sacar alguna sonrisa.
- Presenta a cada personaje principal en mayúsculas la primera vez que aparece, con su edad o un rasgo que lo defina.
Ejemplo de tratamiento de guion
Este tratamiento breve es original y está escrito para esta guía. Serviría para un cortometraje de doce a quince minutos.
La última barca
Logline: Una barquera que nunca ha faltado a un cruce nocturno tiene que decidir si se salta las normas cuando una desconocida sin billete le dice que necesita llegar a la otra orilla antes del amanecer.
AURORA MÉNDEZ (cincuenta y tantos) lleva veinte años pilotando la última barca que cruza el lago de noche. Es meticulosa, orgullosa y está sola; su cuaderno de bitácora es lo más parecido que tiene a una compañía. Esta noche la niebla cubre el lago y el capitán del puerto ordena suspender todos los cruces.
Mientras Aurora amarra, LUCÍA (veintitantos) baja corriendo por el embarcadero con un vestido de fiesta y unas zapatillas deportivas llenas de barro. No tiene billete ni explicación; solo dice que tiene que estar al otro lado antes de que salga el sol. Aurora se niega. Lucía se sienta en el embarcadero y no se va.
Durante una hora de pulso, las dos hablan rodeando la verdad. Aurora se entera de que el hermano de Lucía se casa al amanecer en la otra orilla y de que Lucía se fue del entierro de su madre hace dos años y no ha vuelto a hablar con él. Lucía se entera de que Aurora faltó una vez a un cruce: la única noche en que su hermana la necesitó.
Aurora suelta las amarras. El cruce es lento y a ciegas; la radio escupe los avisos del capitán del puerto hasta que Aurora la apaga. A mitad del lago, el motor se para. En el silencio se oyen campanas en la otra orilla. Aurora y Lucía reman el último tramo con los remos de emergencia.
Con la primera luz, Lucía salta al embarcadero y corre hacia las campanas. Aurora se queda al timón, abre el cuaderno de bitácora y, por primera vez en veinte años, no escribe nada.
El ejemplo cuenta la historia completa en unas 300 palabras, muestra a los personajes por lo que hacen, da un párrafo a cada punto de giro y termina con una imagen en lugar de una explicación.
Errores comunes al escribir un tratamiento
- Escribir un folleto de venta en lugar de una historia: adjetivos sobre lo emocionante que será la película en lugar de hechos.
- Pasado de los personajes que nunca llega a la trama.
- Indicaciones de cámara. Describe lo que vemos, no cómo se rueda; eso queda para el guion técnico.
- Demasiado diálogo. Si el tratamiento se está convirtiendo en guion, escribe el guion: te ayudará cómo escribir un guion.
- Dejar fuera el final.
Escribe tu tratamiento en Scenaloom
En Scenaloom, el esquema de cada proyecto es texto enriquecido, así que puedes redactar el tratamiento junto al tablero de beats y al tablero de escenas que luego se convertirán en el guion. El Universo, la biblia de la historia, guarda la logline y las notas de personajes que Scenaloom AI lee cuando le pides ayuda, y el esquema y los beats se pueden exportar junto con el guion. Consulta esquema y beats o empieza un proyecto.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un tratamiento cinematográfico?
Es un resumen en prosa de toda la historia de una película, escrito en presente, que está a medio camino entre la sinopsis y el guion. Describe los personajes principales, las escenas clave, el tono y el final en unas pocas páginas fáciles de leer, y se usa para presentar un proyecto o para planificar el guion antes de escribirlo.
¿Cuántas páginas debe tener un tratamiento?
El de un largometraje suele tener entre 2 y 15 páginas, aunque algunos tratamientos de desarrollo llegan a 30 o más. El de un cortometraje, una o dos. Si una productora o una convocatoria fija la extensión, respétala al pie de la letra.
¿El tratamiento lleva diálogos?
Muy pocos o ninguno. Cuenta la historia en prosa descriptiva, y solo aparece alguna réplica cuando retrata la voz de un personaje o un momento clave. Si el tratamiento se llena de diálogos, suele ser señal de que ya estás preparado para empezar el guion.
¿Qué diferencia hay entre sinopsis y tratamiento?
La sinopsis es un resumen corto de la trama, normalmente de una página o menos, con los giros principales y el final. El tratamiento es más largo, de varias páginas, y cuenta la historia con más viveza, escena a escena, transmitiendo el tono y los personajes además de los hechos. Los dos revelan el final. Mira cómo escribir una sinopsis.
¿Qué va antes, la escaleta o el tratamiento?
Depende del guionista y de quién pida cada documento. Lo más habitual es ordenar primero las escenas en la escaleta y escribir después el tratamiento a partir de ella, pero hay quien redacta el tratamiento primero para encontrar el tono y luego lo divide en escenas.
¿Hace falta un tratamiento antes de escribir el guion?
No es obligatorio, y muchos guionistas pasan directamente de la escaleta o de la hoja de beats al primer borrador. El tratamiento es útil cuando alguien te lo pide, cuando necesitas una ayuda o una aprobación antes de escribir, o cuando quieres comprobar que la historia se sostiene antes de comprometerte con el guion completo.